Amor, y otro punto de vista

Ángel Mesa

Que bonito es amar a Jesús, es bonito y provechoso para nosotros. Jesús dulcifica nuestras almas ansiosas de luz y llena de bondad nuestros corazones, ahí es cuando nos vemos como una polilla que busca revoloteando la luz, que sensación tan agradable, y que fácil es amar a Jesús, Verdaderamente es sublime y verdadero el sentimiento de amor hacia Jesús.

Pero me pregunto, ¿Y que merito tiene amar a quien te quiere? ¿Qué adelanto mostramos amando a quién es la personificación del bien absoluto?

-NINGUNO, sería hasta maldad no amar a quien tanto nos ama..

El mérito estaría en amar a quien diariamente nos perjudica, nos insulta, chismorrea de nosotros, nos molesta y saca de nosotros lo peor que hay en nuestro intimo.

Nunca Jesús nos reclamó amor para si mismo, nunca dijo "Queredme". Sí dijo amad a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

Reclamó amor para el Padre causa primera de todas las cosas, sustancia vital e impulso de vida.

Reclamó amor para el prójimo obra del padre e igual nuestro.

Sin embargo la gran mayoría solo tenemos capacidad de amar a quien nos ama y además con un amor incompleto, y muchas veces interesado o en función de según que circunstancias, así en la vida diaria solemos amar a quién es mas fácil de amar, a quien cualquiera podría amar y hasta a quien no tenemos más remedio que amar pues en justicia se lo merece.

Y eso no es más que una manera de negar la individualidad del alma, de ningunear la obra de Dios que a cada uno nos ha hecho diferentes en pensamiento aunque iguales en esencia, pareciese que fuésemos similares a las estrellas del firmamento, todos iguales pero todos distintos, cada una tiene su brillo y todas se muestran igualmente bellas pese a su diferencia.

Así venimos siendo nosotros diferentes pero en esencia todos creados iguales merced de la infinita Justicia Divina, a todos los seres de la creación dotados de espíritu se les proporcionaron los mismos medios para su evolución, ninguno tuvo ventaja sobre otro, por eso en potencia todos somos  un Cristo.

Solo nos diferenciamos  en el uso que hacemos de nuestro libre albedrío que termina determinando nuestras  inclinaciones y camino a recorrer, hijos del libre albedrío, voluntad es querer. y querer es poder, podemos amar y eso marcará la diferencia, tenemos el ejemplo en grandes almas que pasaron por el planeta, una de ellas Jesús  quien nos fue enviado por el Padre Celestial  en su divina bondad como modelo viviente a seguir.

Todos conocemos y tratamos a diario a seres que nos parecen inmundos por su forma de ser, por su egoísmo, su hipocresía y su maldad, pareciese que su sola presencia nos ensucia, los conocemos en forma de Jefes, de hijos, de padres, de parejas de vecinos, de hermanos, de profesores y alguna que otra forma más, siendo quizá estas las mas corrientes.

Jesús nos dice: aquel que haga bien a su hermano a mi me lo esta haciendo, pues en su bondad y amor goza del bien ajeno, bajo ese prisma esos beneficiados también son Jesús.

Tenemos los mismos motivos para amarlos, que el Cristo para amarnos a nosotros, pues evolutivamente hay mas distancia entre nosotros y Jesús que entre nosotros y estos seres, que la mayoría de las veces no son más que semillas durmientes al igual que nosotros y en esencia y en potencia también iguales al divino maestro.

Además ¿ Qué superioridad moral podemos tener sobre ellos? Cuando las más de las veces nuestro desprecio y mala voluntad es reciproco? La única diferencia es que nosotros tenemos el conocimiento espirita y ellos solo portan ignorancia,  quizá no sean dignos de  nosotros, pero más bien por motivo de nuestra mayor imperfección, pues se exige más a quien mas tiene.

No tiene sentido pedir fuerzas a Dios  para convivir o soportar a nadie, ni tan siquiera el perdón por nuestra impaciencia.. Como vamos a pedir lo que nosotros no les concedemos a ellos.  

¿ Quienes somos nosotros para ningunear la herramienta que nos ha puesto Dios para nuestra evolución?¿Quien para calibrar si es esa herramienta la que necesitamos o no? ¿Quién para despreciar lo que nosotros mismos hemos pedido a la espiritualidad, para nuestra propia expiación y adelanto?

No se puede pretender que nuestros compañeros de camino evolutivo, adapten su personalidad y actos a nuestras exigencias 

Cada quien es portador  en su intimo de belleza y fealdad y la mayor de las veces es la fealdad de los demás solo un espejo donde vemos reflejada la nuestra, mostrándonos  su ignorancia la imagen de nuestra impaciencia,  su torpeza nuestra ira,  su egoísmo nuestra intolerancia, definitivamente no nos gustan por ser el reflejo de las verrugas de nuestra alma. Pero es mas fácil creerlos impuros pensar que podrían ensuciarnos con su contacto nuestras pretendidas túnicas blancas, cuando más nos valdría usar esas túnicas blancas si es que las portamos en limpiar el lodo de sus caras si es que están mas sucias que las nuestras, ya que jamás arrojo un mal salario el trabajo de la caridad.

Otras veces queremos identificar a estas criaturas que decimos indignas de nuestras simpatías y culpables de nuestros males con enemigos acérrimos de otras vidas y mantenemos con ellos en este plano carnal una encarnizada lucha diaria, sin haber podido confirmar nunca éste motivo,  pudiendo estar en este caso creando nuestros propios fantasmas y luchando contra una cortina de humo que nos vela el entendimiento, pero si en realidad fuese esa la razón y se tratase de esos mismos enemigos, cabe recordar que la condición de enemigo se alcanza  tras la ofensa la lucha o el enfrentamiento, ¿No seriamos nosotros los que antaño los perjudicaríamos? ¿Es la solución seguir haciéndolo?  o  en el caso de ser ellos los ofensores a ciencia cierta, ¿no seria la mejor ocasión de perdonarlos?, librándonos de esas ataduras para siempre.

Cuando Jesús nos manda amar a Dios sobre todas las cosas , también nos manda amar las consecuencias que de El se derivan, pues todo viene de Dios todo es su obra.

Se deduce que si Dios es divino, divinos son sus actos y divinas sus leyes y lo que es divino no puede ser nocivo y por tanto todo lo que enfrentamos obedece a una divina intención.

Cuando Jesús nos dice ama a tu prójimo como a ti mismo, no sólo nos manda amar a nuestros hermanos como a nuestra propia persona en el sentido positivo de la expresión, si no que tiene está orden la característica dual de prevenirnos de que el mal que queramos para otro nos será devuelto "Quiere a tu prójimo como a ti mismo" en su significado literal también es, quiérelo mal y te estarás queriendo mal a ti mismo, pura acción y reacción por que cuando menos perjuicio recibamos será en forma de estancamiento evolutivo propio, ya que el único camino para llegar a la felicidad infinita es el amor, por tanto quien quiere mal al prójimo se quiere mal a sí mismo. lo que convierte amar  en una buena inversión.

No tengamos a mérito  ni por suficiente, el amor a la totalidad de nuestros allegados con la sola exclusión de ese par de ellos que nos sacan de quicio y se nos presentan como enemigos, pues si se nos mandó amar a nuestros enemigos ¿ cual será el mandato con respecto a nuestros amigos? Definitivamente amar a los que nos aman no tiene mérito ninguno y se constituye en un deber.

Sin amor no hay progreso hacia el bien, sin progreso hacia el bien no hay adelanto moral sin adelanto moral nos perdemos los inefables goces de las esferas superiores , Carajo, si fuese compatible con el amor  habría que amar aunque solo fuese por egoísmo y ambición.

Si tras pesados esfuerzos, en la consecución del amor fraternal no consiguiésemos adelanto en la convivencia con estas personas ¿Donde estaría el limite de nuestro trabajo hacia ellos? Pues donde ésta el limite de todos los trabajos , en el limite de nuestras fuerzas, no compete solucionar a nosotros lo que excede de nuestra capacidad

Pero recordad que nuestra cruz esta hecha a medida y son nuestros esfuerzos los que nos dan o niegan el apto ante los ojos de la Justicia Divina, y  al final sabremos sin necesidad de Tribunal si hicimos lo suficiente , pues llevamos grabados a fuego ese códice en nuestra conciencia.

Y para que no constituyan estos hermanos además de una molestia terrenal una limitación evolutiva a nivel espiritual, hemos de darnos la satisfacción de cumplir la parte del trabajo que nos compete, con perdón y olvido incluidos, esa es condición indispensable para no seguir padeciendo la intima lucha del querer y no poder, que no son otra cosa que un reflejo de la batalla del Yo contra el Ego, verdadero causante de todo el problema  ya que es incompatible con el amor.

El camino que lleva al amor está plagado de renuncias, por ese motivo decía Jesús , "Déjalo todo y sígueme" para seguir a Jesús hay que dejarlo todo primero, seguir al Cristo implica renunciar primero a uno mismo, vaciar nuestro corazón de Ego para que Él pueda llenarlo de amor y podamos amar sin recelo a toda criatura de la creación, amar por que sí por que nos nace por ser ésta nuestra naturaleza, auxiliando a todo aquel que lo necesite, teniendo muy en cuenta que no lo necesitaran Arcángeles y Serafines, ni tan siquiera aquel que se ve en la cima y se cree a salvo de todo . Son otros los que nos necesitaran, seguimos el ejemplo de Jesús y el fué un Salvador pero de enfermos y afligidos.-

Amar es el principal mandamiento de Dios, amar nos conduce a la felicidad y a la libertad eternas, como decía el hermano Agustín de Hipona: "Ama y haz lo que quieras, si callas callaras con amor, si gritas gritaras con amor, si corriges corregirás con amor, si perdonas perdonaras con amor. Pero ama que la única medida que tiene el amor es el amor sin medida".