BREVE APUNTE SOBRE LAS ECM - (Experiencias Cercanas a la Muerte)

ÁNGEL MESA


Cada vez tenemos más documentados casos de Experiencias cercanas a la muerte, las famosas ECM, que ocurren a diario en nuestra población, y hay numerosas Universidades y prestigiosos científicos que se dedican a su estudio, habiéndose descubierto patrones de comportamiento tras la muerte clínica. Los hay de muchas clases y algunos responden solo a arquetipos.

Pongamos, por ejemplo, que mientras un cristiano será recibido por sus familiares o por ángeles, un musulmán puede ser recibido por sus familiares o por Mahoma

Indistintamente de sus circunstancias culturales o personales, los patrones que se repiten casi en todos los casos son, la vista de un túnel de luz, muchas veces con seres dentro y el verse fuera de su cuerpo. Si esto no fuese real, sería imposible que se repitiese en la mayoría de muertes clínicas documentadas, ya que todos los clínicamente fallecidos, de todos los países, edades y culturas, evidentemente no se han puesto de acuerdo para engañarnos, es más, muchos de ellos simplemente ni lo cuentan.

Si sucede ¿porque sucede?

Veamos qué nos dice la ciencia:

En el caso del túnel, lo explica mediante la anoxia, es decir, la falta de oxígeno, ya que cuando una persona va a morir, el oxígeno que necesitan sus células para funcionar de forma correcta disminuye, mientras que crece el anhidrido carbónico, y eso produce que pequeñas células que tienen un metabolismo más alto y que suelen ser inhibitorias, dejan de funcionar produciendo la desinhibición general de ciertas estructuras del cerebro, sobre todo  de la corteza visual donde se producen fosfenos o luces, y concretamente en la parte donde es representada la fóvea central,  la fóvea central es la parte de la retina que tiene más agudeza visual, es con la que nosotros vemos, por eso movemos los ojos, para reflejar los objetos sobre la fóvea,  esa parte es la primera que sufre con la falta de oxígeno y el exceso de anhídrido carbónico, eso genera un círculo de luz y a medida que va aumentando la anoxia, ese círculo se va haciendo más grande generando la sensación de que vamos avanzando dentro de ese túnel y al final de ese túnel hay una luz enorme y generalmente nos encontramos con personas fallecidas, las personas fallecidas las explica la ciencia afirmando que solo son el anhelo que sentimos hacia ciertas personas que ya murieron y echamos de menos, siendo todo por tanto una mera ilusión

Este círculo de luz se puede inducir bajo determinadas condiciones, por ejemplo, en pilotos de combate sometidos a un centrifugado de varias veces la fuerza G, se da el avistamiento de ese túnel de luz.

También se puede inducir el túnel y el avistamiento de los seres fallecidos mediante la ingestión de drogas.

Por tanto, el avistamiento del túnel de luz según la ciencia  no es ninguna característica de la muerte clínica, puesto que se da en pilotos que no van a morir y estimulando mediante drogas a gente que tampoco está muerta clínicamente.

La segunda característica que he citado y que la ciencia niega es la autoscopia, o sea, verse salir del cuerpo.

Un neurocientífico de Suiza de la École polytechnique federale de Lausanne que se llama Olaf Planque, con la estimulación de una zona del cerebro ha podido reproducir el fenómeno de la autoscopia, con la singularidad de que a más intensidad de estimulación más subía el cuerpo en el espacio y al revés.

Esto sería totalmente incompatible con la explicación de que es el alma la que sale del cuerpo, pues los individuos no estaban muertos, solo estimulados.

Otros científicos como Pim Van Lommel no están en absoluto de acuerdo con la afirmación de que estos fenómenos se deban a la anoxia ni a la administración de drogas.

Afirma que si fuese por anoxia o una alteración de la química fisiológica, estas sensaciones las tendría todo el mundo en el momento de la muerte.

También que después de un paro hay un edema celular y sería imposible recordar con ese cerebro las cosas que han sucedido en ese tiempo de muerte clínica.

Pero la cosa es aún más sencilla y ni hace falta tirar de ciencia,  la autoscopia es la sensación de verse fuera del cuerpo, si fuese reproducible en laboratorio mediante la estimulación de determinada parte del cerebro, aceptando que la conciencia residiese en el cerebro, ¿como se explica que esa parte pensante que sale del cuerpo, en muchas ocasiones también haya salido de la habitación o incluso del edificio y haya podido describir situaciones, conversaciones u objetos?,  no lo podría haber hecho sin estar realmente presente.

Es decir, no solo ha habido una autoscopia, sino un peregrinar por distintos sitios, tanto del plano terrestre como del espiritual.

¿Y en el caso de ciegos que han descrito escenarios y también a personas concretas que allí estaban?

¿Y en el caso de sordos que han narrado conversaciones?

Y en cuanto a que esos seres que nos reciben ¿son un anhelo en los casos que no se reconoce quiénes son?

Eso demuestra que lo reproducido en laboratorio es una pobre copia de lo que realmente ocurre, solo una sensación del paciente.

En el caso del túnel de luz, ¿Hay realmente una degradación de oxígeno y aumento de anhídrido carbónico en todas las muertes? ¿en las muertes instantáneas por accidente también?

Muchos son los que han sido espectadores de su propio cadáver tras un accidente de tráfico.

En resumidas cuentas, la ciencia, lo que viene a afirmar es que mis pensamientos y mi conciencia tienen como único soporte a mi cerebro, que solo soy el resultado de la interacción de millones de células cerebrales, con lo cual desde el momento en que el cerebro no presente actividad por su cese o destrucción, yo desaparezco para siempre, pues solo soy una consecuencia de la actividad cerebral, no existiendo por tanto ningún espíritu.

Yo preguntaría ¿Puedo seguir, desplazándome, viendo, oyendo y pensando dos segundos después de mi muerte?

¿Y dos minutos más tarde? 

Estos científicos me dicen que no, que una vez muerto ya ni me desplazo ni veo ni oigo ni pienso, se termina la conciencia y ya acaba todo.

Pues yo digo qué si dos segundos o dos minutos después de mi muerte estoy desplazándome, oyendo, viendo o pensando, simplemente, no estoy muerto, no al menos espiritualmente.

Y esto es exactamente lo que pasa en las ECM, qué tras la muerte clínica, se sigue uno desplazando, viendo, oyendo pensando, y teniendo conciencia de sí mismo.

En cambio, si asimilamos que tanto mi pensamiento como la conciencia de mí mismo, son atributos de mi espíritu, el espíritu no reside ya en un cerebro que lo soporta, sino que el cerebro es solo un decodificador que lo traduce, por tanto, la muerte física no acaba con la vida espiritual del individuo, solo acaba con su traductor.

Y ahora voy a ir más lejos, actualmente hay maquinas que son capaces de mantenerte vivo tras la muerte cerebral, te ventilan los pulmones, te hacen latir el corazón de forma artificial, puedes mantener la función renal, y no se te morirían los millones de células de ningún órgano de tu cuerpo, el cerebro seguiría regado y recibiendo oxígeno y glucosa, físicamente no estás muerto. Sigues teniendo los mismos millones de células y la misma química en tu cerebro. ¿Por qué no hay actividad cerebral, si solo soy el resultado de la interacción de las células y de las reacciones químicas que se producen en mi cerebro?

¿Es descabellado entonces pensar que la muerte cerebral se debe a la ausencia del espíritu, ya que el cuerpo vive?

¿Será el espíritu en realidad el que pensaba y conducía al cerebro en sus funciones?

Pues de ser así somos dos en uno, el yo físico y el yo espiritual, y si el yo espiritual no tiene elementos químicos que puedan interactuar entre sí, tiene por tanto la capacidad de sobrevivir al yo físico, tras la muerte clínica, y eso es exactamente lo que pasa en una ECM.

El estudio de las ECM ha venido a darnos explicaciones de lo que pasa a una persona desde que es calificada como muerta clínicamente hasta que regresa a su cuerpo, normalmente estas personas objeto de estudio han descrito en la mayoría de casos, que reciben orden de regresar de un ser de luz que les dice que aún no es su momento, tras lo cual según han contado, su espíritu vuelve a su cuerpo y acaba aquí la muerte clínica.

En el 5º Congreso de la Academia Europea de Neurología por investigadores del Rigshospitalet, el Hospital Universitario de Copenhague, en Dinamarca; El centro de Investigación de accidentes cerebrovasculares, en Berlín y la Universidad Noruega de Tecnología en Tronheim, se pusieron de manifiesto nuevos descubrimientos sobre las ECM y se determinó, que aproximadamente afectaban al 10 por ciento de la población.

Si echamos cuentas, eso significa que en un país como España, 4,8 millones de personas pasarán o han pasado por esa experiencia.

Con ese número de personas afectadas el fenómeno de las ECM, deja de ser un fenómeno paranormal y ya no se puede ni negar ni obviar.