DIVINUS ORBIS


ÁNGEL MESA

Desde que el viento existe,
Juega entre los olivos
susurrando al arroyo
que ame y se hará río.
Desde que el viento anda,
Va, regalando lejanos sonidos,
y sin mirar los entrega
a pobres, o a favorecidos
a ancianos o a chiquillos.
Desde que el viento vuela
besa a las nubes, acaricia tomillos
y siembra los campos de flores
recorriendo sus caminos.
Desde que el viento es viento
cimbrea a la mies y al trigo
 él los pone de acuerdo
en inclinarse ante el infinito.
¡Ay¡, amigo viento que ni eres viejo ni niño.
Eres vida renovada
 voz de la natura entre riscos
cuando subas a la luna
dale de mi parte mil besicos,
dile, que yo sé que es ella
quien blanquea esas peñas y cortijos
y quien viste de plata, a los cursos de los ríos.
Cuando ando de noche, de la tierra sus caminos
También sé que sois tú y ella
quién con tus soplos y sus mareas,
hacéis bailar los barquitos,
jugando a asustar marineros
entre océanos bravíos.
Cómo además sé que es ella
quien inspira a los poetas,
brindándole sus letras,
para que se duerman los niños chicos,
que ya los despertará el sol
entre arrullos y besillos calenticos,
pues también sabe besar el sol
sin distinguir al misero del rico
al torpe de al listo
o al alto del bajito.
Y ahí es que veo yo que a todos ama,
el que estas maravillas hizo
en que no habiéndoselas dado a nadie
a todos sirven de beneficio.
También veo que al llegar del alba su clara
y con la luna aun, bañando mi cara
en despedirse los astros
ya el sol me acaricia la espalda,
y con sus primeros rayos
 me ofrece otra mañana.
Así conozco que no estoy solo
¡jamás¡  desde la mañana al alba
en qué durante todo el día,
un universo me acompaña,
con cosas que para mí son,
 y que aunque nunca serán mías
llenan mis noches y días,
de manantiales y montañas,
de desiertos y de ríos,
de viñas y de olivos,
de Guadalquivir con sus cañas
de mares con sus playas
de precipicios y atalayas
 y de importancias y morrallas.
Y antes de empezar la partida,
nada más llegar a la vida
todo eso me da Dios,
todo a cambio de nada,
es lo mínimo que tengo
aunque luego pague con holganza,
un mundo de abundancia
del que sin saber lo que dicen
algunos hablan con repugnancia,
valle de lágrimas lo han nombrado,
y me dicen que aquí estoy confinado,
y que a no disfrutar de nada,
yo, me hallo condenado.
Pues no existe tal trance,
este mundo lo creó un Padre grande.
merecido lo tendrá por ignorante
 el que no quiera cuenta darse,
Porque o es ignorancia o es maledicencia
y si lo han traído de vuelta,
es para que trabaje y aprenda
¡Para que se armonice y trascienda¡
 Aquel, que solo vea miedo, odios y muerte
está medrando en su futura suerte,
porque aquí…  todo es vida al frente.
¡¡¡ Si hasta llueve vida y nos empapa…..¡¡¡
Vida, vida y más vida,
pero al final todo en vida queda,
de ti depende sea vida buena
o que sea de la que quema,
pues este horno es el mismo
para el que cuece o el que amasa,
más no para el que canta o el que grazna,
aún menos para el que pelea o el que amansa.
No hay más mal en la tierra
que el que ponen los humanos,
es el hombre el que yerra
y luego recoge, pues la siembra de sus manos.
Y es que no es el escenario lo más necesario,
es el actor, cuando la obra es de amor.
¡En esto consisten los mundos de Dios¡
Aquí ya no hay más males.
se lo dijo el viento a los mares
los mares se lo dijeron al sol,
el sol se lo contó a la luna,
 la luna al niño dormido en su cuna
y a ti…  te lo cuento yo.