La doble moral del método científico


Ángel Mesa

A estas alturas la ciencia oficial se limita a negar, y argumenta que los hechos paranormales son anecdóticos en el sentido de que se dan de forma muy puntual, y que la anécdota no forma parte de la ciencia. Afirman que el método científico es el único válido para dar honores de ciencia a lo que afirmamos desde el espiritismo, y que al no ser reproducible en gran parte de los casos, no pasa de ser una pseudociencia, pero olvidan de que al conocimiento se llega también desde otros caminos, de que el método científico data del siglo XVI que es cuando lo ideo Francis Bacon, y que antes de Francis Bacon ya existía la ciencia y no había sido pasada por el tamiz de Francis Bacon.
Francis Bacon

Olvidan que la filosofía es la madre de las ciencias, y no le es necesario la reproducibilidad, porque se nutre de la lógica y de la razón, dejando aparte las pruebas e hipótesis de otras disciplinas,

Olvidan que hay ciencias que por su naturaleza, no se les puede exigir la condición de repetibilidad, como son por ejemplo la historia, la vulcanología, o la astronomía. Olvidan que el método científico ya tiene más de cuatrocientos años y ciencias nuevas como la física teórica, o la física cuántica, se escapan a las exigencias del método científico.

 Afirma igualmente la ciencia que lo que no es demostrable no existe, pero no se da cuenta de que todo lo que existe no es demostrable ni ponderable, ¿existen las emociones?  ¿El amor, el odio, la vergüenza la vanidad? ¿Cuánto de ponderables y de reproducibles en laboratorio son? 

¿Existe el universo, las galaxias o la tierra? ¿Se pueden reproducir por la ciencia? ¿acaso puede explicarlos?

¿Es una singularidad anecdótica la tierra puesto que aún no se ha encontrado un planeta igual en el Universo?  Mas sin embargo ¿existe la Tierra?

He visto como doctores y catedráticos de diversas disciplinas, se mofaban de lo paranormal o de la mediumnidad negando cualquier rigor en nuestras investigaciones, y exigiendo someter los fenómenos al método científico.

También los he visto defender sus posiciones religiosas o ir a misa.

¿Pueden ellos mediante el método científico demostrar la existencia de un cielo o un infierno? ¿demostrar que Dios es su padre, su hijo y además una paloma? ¿que la virgen concibiera y pariera manteniendo su virginidad? ¿que la mujer fue hecha de una costilla?

¿Somos los espiritas los únicos obligados a reproducir mediante el método científico las cosas que sabemos mediante la observación continuada?

Sometamos al método científico los infiernos y cielos que nos han ido explicando a través de la historia las distintas religiones, y podremos ver que no tenemos absolutamente nada, pero si los sometemos al análisis y la razón sí podremos, que mientras unos han sido evoluciones o sincretismos de anteriores creencias, otros solo son el fruto de imaginaciones enfermas.

Estos son algunos ejemplos del más allá dependiendo de las religiones más comunes, y sin método científico ni pensar demasiado, se puede llegar a algunas de las siguientes conclusiones:

Algunas muestran cielos de oro y piedras preciosas repletos de lujos, ósea lo contrario a la humildad y desapego que los dirigentes de las religiones piden en la tierra, constituiría un premio allí, lo que aquí se llama soberbia y orgullo, y merece el infierno.

Ofrecer como premio 70 vírgenes con quien saciar la lascivia, multiplicando el placer del acto sexual por cien, no se parece en nada al recato, moderación y pureza que se le exige a esa misma persona en la Tierra.

Ríos de leche y miel no parece más que el anhelo del que haya tenido escasez de alimentos.

Encontrar la felicidad eterna en la disolución con el todo, no es más que una forma de desaparecer, menudo premio a cientos de vidas de sufrimiento y aprendizaje espiritual.

Una eternidad de canticos y loas a Dios, además de improductivo, es más un castigo que un premio.

No me extiendo más, pero dependiendo de tu situación geográfica o de la época en que te tocara nacer, estos premios suenan bastante ridículos, os pongo un ejemplo:

¿Qué os parecería si os digo que estoy haciendo méritos y deseoso de morir en batalla, para poder comer a la derecha de Odín en el Valhalla?

Seguramente pensaríais que estoy bastante zumbado.

Sin embargo, si fueseis noruegos de hace un milenio lo veríais lo más lógico del mundo, de hecho, los vikingos eran unos formidables guerreros en base a ese deseo y morían por ello sin dudarlo.

Pues en esto que hoy suena ridículo, no hay mucha diferencia con el hombre actual que desea morir en la Yihad, o el templario que se iba hacer las cruzadas para santificar tierras.

Ahora vamos hacer lo mismo con el infierno, vamos a describir algunos de los castigos según las diferentes religiones:

Hay infiernos donde tienes diferentes grados de frio, desde un frio que te raja la piel hasta un frio que tras rajarte la piel te raja las vísceras y órganos hasta reducirlos a cristales de hielo.

Infiernos donde te cortan a daditos tras congelarte.

Infiernos de bestias inmundas que te devoran, también pueden ser bestias bicéfalas o deformes.

Infiernos donde te devoran los gusanos.

Infiernos que son lagos de azufre y fuego y te quemas eternamente sin consumirte.
O más modernos donde ya hay ollas y los demonios con un tridente te empujan para que no salgas.

A estos infiernos, o bien te llevan a la fuerza, o se llega a través de un puente, o te conducen con una barca en la que además debes pagar al barquero, en fin, la cosa cambia según la época y el lugar.
Representación del infierno de Dante


Se puede concluir que los que idearon estos lugares solo describían miedos propios.

Pero además, ¿dónde se encontrarían estos sitios?

Se solía decir que el cielo en lo alto de la bóveda celeste, y que el infierno por contraposición en el interior de la tierra, y digo que se solía decir porque cuando llegaron la geología y la astronomía demostraron que eso era una chorrada y que ahí no hay nada de eso.

Tras lo cual la Iglesia no se ha vuelto a poner de acuerdo en ningún concilio para ubicarlos de nuevo, y mejor que se estén quietos antes que volverlo a inventar.

Mediante la razón, el análisis y la observación, cualquier religión se vuelve nada, podremos deducir ciertas conductas éticas y morales más o menos aprovechables para según qué zona y tiempo, con peligro de que esas conductas en otro tiempo, zona o cultura se vean como aberrantes o ridículas.

Cualquier liturgia, método o pantomima para un acercamiento real del hombre a Dios que no sea el amor verdadero, está condenada a la desaparición, como demuestra el hecho de que ya hayan desaparecido decenas de miles de religiones, en la actualidad existen 4200 religiones vivas, según nos cuenta en su libro, “The everything World´s religión book” el filósofo y escritor Kenneth Shouler.

Muchas de ellas haciendo equilibrios para mantenerse y en continuo cambio de conceptos para intentar mantener la clientela.

Si alguna sobrevive no lo hará por sus rituales ni por sus ceremonias y liturgias, lo hará porque predique verdad y amor.

Mediante la razón, el análisis y la observación encontramos en el espiritismo verdades objetivas y laicas que perduran eternamente.

Sin liturgias, ceremonias ni estratos de poder, en el espiritismo la única finalidad es el amor hacia dentro y hacia fuera, no hay más reglas.

¿Por qué cambiar un sistema que me da respuestas, aunque no se ajuste al método científico, por otro que  tampoco se ajusta y nada explica?

CIELO E INFIERNO SEGÚN LA VISIÓN DE QUÉ ESPIRITA


ÁNGEL MESA

Actualmente la visión espirita del cielo y del infierno se haya muy distorsionada en virtud a como lo describen las obras de Chico Xavier y otros adeptos del espiritismo cristiano, esta corriente cristiana existe por la influencia de J.B . Roustaing, contemporáneo de Allan kardec y desautorizado por el codificador ya en los inicios del espiritismo, tal y como consta en la Revista Espirita de 1863, donde se refleja el discurso de Allan Kardec a los médiums de Burdeos.

Entre estos libros de Chico se encuentra el famosísimo “Nuestro hogar” con película de cine incluida, con la cual babean actualmente algunos sectores del espiritismo, tomándola como el más fiel reflejo de la realidad.



En esta película y libro en que se basa, se describe el más allá con una vida social intensa, viven en casas con sus familias, trabajan y se les paga con “bonus hora” de tiempo extra, tienen relaciones amorosas de compromiso y matrimonio, comen, beben, se asean y duermen, van en un aerobús a fiestas, reuniones, conciertos, están bajo un régimen político a las órdenes de un gobernador que gestiona la ciudad a través de varios ministerios, es decir, tienen una vida social real con todas las consecuencias generadas por las relaciones humanas que implican la familia, la política, el trabajo, enemigos y amigos, etc.

Lo mismo describe el mismo autor en otra obra suya que se llama “Y la vida continua” que también tiene su respectiva película, con la que si no te paras a pensar puedes babear de placer.

Pero se podría pensar por ejemplo ¿para qué reencarnar, si el espíritu ya vive todas las posibilidades de la sociedad humana en estas colonias?

O también, podemos hacer la siguiente caricatura si pensamos que el cielo es una copia de esta sociedad solo que idealizada.

Podríamos deducir que vivir en Dinamarca o en Canadá, con ciudades más limpias y ecológicas, gobernantes mucho más responsables, y 3000 euros más de sueldo, alcanzaría para ser el cielo de un español.

Para desilusión de quienes hubieseis creído estas cosas, os diré que nada de esto existe, y que más bien es contrario a las enseñanzas del espiritismo Kardeciano, pues lo deforma, siendo sólo son una idealización del mundo en el cual vivimos.

La misma FEB admite que los mundos transitorios descritos en la codificación no se parecen en nada a las colonias espirituales de Chico Xavier.

Según la investigación de Eduardo José Biasetto, titulada “Obras psicografiadas” publicada en la página espirita Fueskarde, con fecha de Jueves 23 de junio de 2016, se demuestra que hay fortísimos indicios de que en el caso concreto de “Nuestro Hogar”, pudo existir un plagio, ya que el reverendo anglicano George Vale Owen, en la década de los años 20, escribió una novela también presuntamente psicografiada, que se llama “La vida tras el velo” la cual se asemeja muchísimo.

Estos estudios también demuestran que el espíritu André Luiz no existió jamás, por lo que no pudo dar esta información.

Pero no hacía falta realizar elaboradísimos estudios sobre la veracidad de lo que se afirma sobre el más allá en libros como los anteriormente mencionados, solo hay que coger cualquier obra de Kardec y poner en el buscador palabras como “Umbral” “Colonia espiritual” “Ministerios espirituales” “Bajo astral”, para darse cuenta que nunca el codificador pronuncio esas palabras y por tanto no hacen parte de su enseñanza, así como tampoco lo hacen conceptos como medios de transporte, animales o plantas en los términos que se utilizan en estas obras.

Sin embargo, si habla de mundos transitorios, y cuando se le pregunta a los espíritus por ellos responden que no están habitados por seres corporales, y que su superficie es estéril.

Tampoco es acertada la definición que se hace de espíritus errantes como algo peyorativo, y que son espíritus confundidos o perdidos que se quedan apegados a la tierra, pues según la codificación, la erraticidad no es más que la situación entre dos encarnaciones, y eso lo vivimos todos, desde el más misero mortal, hasta los espíritus más elevados, si no estas encarnado, estas en la erraticidad, es simplemente eso y no tiene más significados.

El umbral tampoco tiene razón de ser, y no existe en la codificación, sencillamente porque los espíritus experimentan su dolor o felicidad independientemente de donde se encuentren, ya sea en algún lugar del espacio, en la tierra o entre los encarnados, no necesitando un lugar diferente para experimentar cada una de sus realidades espirituales.

Algunos justifican la existencia de estas colonias espirituales con el argumento de que hay comunicaciones anteriores a Chico sobre estos temas, por ejemplo de Emmanuel Swedenborg, pero se olvidan de que el propio Kardec, el 23 de Septiembre de 1859, recibió una comunicación mediumnica del mismo Swedenborg que decía textualmente: “Mi moral espirita y mi doctrina no están exentas de grandes errores que hoy reconozco, lo que yo también decía del mundo de los ángeles, que es lo que se predica en los templos, no era más que una ilusión de mis sentidos, Creí verlo, obraba de buena fe, pero me equivoqué. Cuando me encontraba en silencio y recogimiento, mi espíritu estaba como deslumbrado en éxtasis, y yo veía claramente una imagen delante de mi que me hablaba y dictaba lo que debía escribir, algunas veces mi imaginación se mezclaba con eso”
Emmanuel Swedenborg

En fechas recientes, concretamente el día 10 de Agosto de 2019, la FEB ha cambiado por fin el articulo 1 de sus estatutos desvinculándose de las enseñanzas roustainguistas, esperemos que por tanto deje de vender los libros espiritas que las propagan, y vienen confundiendo a espiritas nuevos y otros mucho más antiguos que no se han querido parar a pensar, o a comparar, sobre el contenido de ellos y el de la codificación espirita original.

La realidad es que la muerte no es más que el proceso que te devuelve al mundo espiritual, pero como mundo espiritual hay que entender otro estado, jamás un sitio físico, por tanto, el más allá está en el más acá, solo que en otra dimensión, vibración o como lo quieras llamar.